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Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén

Estación 8 de 14

Un grupo de mujeres de Jerusalén llora al ver pasar a Jesús camino del Calvario. Pero Jesús, olvidando su propio dolor, se dirige a ellas y les dice: "Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos" (Lucas 23:28). Incluso en su sufrimiento, Jesús piensa en los demás.

Reflexión

Señor, en medio de tu dolor pensaste en los demás. Enséñanos a salir de nosotros mismos y a preocuparnos por la salvación de nuestros hermanos.

Oración

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa Cruz redimiste al mundo. Señor Jesús, que consolaste a las mujeres de Jerusalén, concédenos un corazón sensible al sufrimiento ajeno y la gracia de llorar por nuestros pecados. Padre nuestro... Ave María... Gloria al Padre...

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.