Salmo 1

Bienaventurado el varón

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley del Señor está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.

Comentario y reflexión

El Salmo 1 presenta el camino del justo frente al del impío. Es la puerta de entrada al Salterio, invitando a meditar la ley de Dios como fuente de vida y prosperidad espiritual.