Salmo 120
A ti, oh Señor, levanté mi alma en mi angustia
A ti, oh Señor, levanté mi alma en mi angustia,
y me oíste.
Libra mi alma, oh Señor, del labio mentiroso,
y de la lengua fraudulenta.
¿Qué te dará, o qué te aprovechará,
oh lengua engañosa?
¡Ay de mí, que moro en Mesec,
y habito entre las tiendas de Cedar!
Mucho tiempo ha morado mi alma
con los que aborrecen la paz.
Comentario y reflexión
El Salmo 120 es el primero de los Cánticos de las Subidas o Graduales, cantados en peregrinación a Jerusalén. Expresa el dolor de vivir entre gentes hostiles y el anhelo de paz.