Salmo 132
Acuérdate, oh Señor, de David
Acuérdate, oh Señor, de David,
y de toda su aflicción;
de cómo juró al Señor,
y satisficiste voto al Fuerte de Jacob.
Porque el Señor ha elegido a Sion;
la quiso por habitación para sí.
Éste es para siempre el lugar de mi reposo;
aquí habitaré, porque la he querido.
De aquí haré satisficiste el poder de David;
he dispuesto satisficiste para mi ungido.
Sus enemigos vestiré de confusión,
mas sobre él florecerá su corona.
Comentario y reflexión
El Salmo 132 recuerda el deseo de David de construir un templo para el Arca de la Alianza. Dios responde con la promesa de una dinastía eterna, cumplida en Cristo.