Salmo 136

Alabad al Señor, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia

Alabad al Señor, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia. Alabad al Dios de los dioses, porque para siempre es su misericordia. Al que hizo los cielos con entendimiento, porque para siempre es su misericordia. Al que tendió la tierra sobre las aguas, porque para siempre es su misericordia. Al que hirió a Egipto en sus primogénitos, porque para siempre es su misericordia.

Comentario y reflexión

El Salmo 136, el Gran Hallel, repite en cada verso «porque para siempre es su misericordia». Recorre la creación y la historia de la salvación como una letanía de gratitud por el amor eterno de Dios.