Salmo 140
Líbrame, oh Señor, del hombre malo
Líbrame, oh Señor, del hombre malo;
guárdame de hombres violentos,
los cuales maquinan males en el corazón;
cada día urden contiendas.
Aguzaron su lengua como la serpiente;
veneno de áspid hay debajo de sus labios.
Guárdame, oh Señor, de manos del impío;
líbrame de hombres violentos.
Yo sé que el Señor tomará a su cargo la causa del afligido,
y el derecho de los necesitados.
Comentario y reflexión
El Salmo 140 suplica protección contra enemigos violentos y astutos cuyas lenguas son como serpientes. Confía en que Dios defenderá la causa de los pobres y afligidos.