Salmo 3
Señor, ¡cuántos son mis enemigos!
Señor, ¡cuántos son mis enemigos!
¡Cuántos se levantan contra mí!
Muchos son los que dicen de mí:
No hay para él salvación en Dios.
Mas tú, Señor, eres escudo alrededor de mí;
mi gloria, y el que levanta mi cabeza.
Con mi voz clamé al Señor,
y él me respondió desde su santo monte.
Comentario y reflexión
El Salmo 3, atribuido a David cuando huía de Absalón, expresa la confianza en Dios en medio de la persecución. Es una oración matutina de quien confía en la protección divina.