Salmo 46
Dios es nuestro amparo y fortaleza
Dios es nuestro amparo y fortaleza,
nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
y se traspasen los montes al corazón del mar;
aunque bramen y se turben sus aguas,
y tiemblen los montes a causa de su braveza.
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
seré exaltado entre las naciones;
enaltecido seré en la tierra.
Comentario y reflexión
El Salmo 46 proclama a Dios como refugio invencible en medio de las catástrofes. Su célebre verso «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios» inspira confianza inquebrantable.