Salmo 54

Oh Dios, sálvame por tu nombre

Oh Dios, sálvame por tu nombre, y con tu poder defiéndeme. Oh Dios, oye mi oración; escucha las razones de mi boca. Porque extraños se han levantado contra mí, y hombres violentos buscan mi vida; no han puesto a Dios delante de sí. He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor está con los que sostienen mi vida. Voluntariamente sacrificaré a ti.

Comentario y reflexión

El Salmo 54 es una breve pero intensa súplica por la salvación frente a enemigos violentos. Concluye con la certeza de que Dios es auxiliador fiel del creyente.