Salmo 57

Ten misericordia de mí, oh Dios; en ti confía mi alma

Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; porque en ti ha confiado mi alma, y en la sombra de tus alas me ampararé hasta que pasen los quebrantos. Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece. Él enviará desde los cielos, y me salvará. Despierta, alma mía; despierta, salterio y arpa; me levantaré de mañana. Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios.

Comentario y reflexión

El Salmo 57 combina la súplica por protección con una exuberante alabanza matutina. El salmista se refugia bajo las alas de Dios hasta que pase la tormenta.