Salmo 61
Oye, oh Dios, mi clamor
Oye, oh Dios, mi clamor;
atiende a mi oración.
Desde el cabo de la tierra clamaré a ti,
cuando mi corazón desmayare.
Llévame a la roca que es más alta que yo,
porque tú has sido mi refugio,
y torre fuerte delante del enemigo.
Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre;
estaré seguro bajo la cubierta de tus alas.
Tú eres mi refugio, torre fuerte delante del enemigo.
Comentario y reflexión
El Salmo 61 clama a Dios desde la lejanía y el desánimo, pidiendo ser llevado a la roca firme de su presencia. Expresa el anhelo de habitar para siempre en la protección divina.