Salmo 71

En ti, Señor, me he refugiado

En ti, oh Señor, me he refugiado; no sea yo avergonzado jamás. Socórreme y líbrame en tu justicia; inclina tu oído a mí, y sálvame. Sé para mí una roca de refugio, adonde recurra yo continuamente. Porque tú eres mi esperanza, oh Señor Dios; tú eres mi confianza desde mi juventud. No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.

Comentario y reflexión

El Salmo 71 es la oración de un anciano que, mirando hacia atrás, recuerda la fidelidad de Dios desde su juventud. Suplica no ser abandonado en la vejez y promete seguir proclamando la justicia divina.