Salmo 79

Oh Dios, vinieron las naciones a tu heredad

Oh Dios, vinieron las naciones a tu heredad; han profanado tu santo templo; redujeron a Jerusalén a escombros. Dieron los cuerpos de tus siervos por comida a las aves de los cielos, la carne de tus santos a las bestias de la tierra. ¿Hasta cuándo, oh Señor? ¿Estarás airado para siempre? No recuerdes contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados. Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre.

Comentario y reflexión

El Salmo 79 es un lamento nacional por la destrucción de Jerusalén y el templo. Suplica a Dios misericordia y venganza contra los opresores paganos.