Salmo 94

Señor, Dios de las venganzas

Oh Señor, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate. Engrandécete, oh Juez de la tierra; da el pago a los soberbios. ¿Hasta cuándo los impíos, hasta cuándo, oh Señor, se gozarán los impíos? Bienaventurado el hombre a quien tú, Señor, corriges, y en tu ley lo instruyes. Porque no abandonará el Señor a su pueblo, ni desamparará su heredad.

Comentario y reflexión

El Salmo 94 clama por la justicia divina contra los opresores y tiranos. Encuentra consuelo en que Dios disciplina con amor a los suyos y no abandona jamás a su pueblo.