Salmo 108
Mi corazón está dispuesto, oh Dios
Mi corazón está dispuesto, oh Dios;
cantaré y entonaré salmos; esta es mi gloria.
Despiértate, salterio y arpa;
me levantaré de mañana.
Te alabaré, oh Señor, entre los pueblos;
a ti cantaré salmos entre las naciones.
Porque más grande que los cielos es tu misericordia,
y hasta las nubes tu verdad.
Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios,
y sobre toda la tierra sea enaltecida tu gloria.
Comentario y reflexión
El Salmo 108 combina pasajes de los Salmos 57 y 60, uniendo la alabanza matutina con la confianza en la victoria de Dios. Es un canto de esperanza que proclama la inmensa misericordia divina.