Salmo 110
Dijo el Señor a mi Señor
Dijo el Señor a mi Señor:
Siéntate a mi diestra,
hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
El Señor enviará desde Sion la vara de tu poder;
domina en medio de tus enemigos.
Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder.
Juró el Señor, y no se arrepentirá:
Tú eres sacerdote para siempre
según el orden de Melquisedec.
Comentario y reflexión
El Salmo 110 es el salmo mesiánico más citado en el Nuevo Testamento. Proclama al Mesías como Rey sentado a la diestra de Dios y Sacerdote eterno según el orden de Melquisedec.