Salmo 143
Oh Señor, oye mi oración
Oh Señor, oye mi oración, escucha mis ruegos;
respóndeme por tu verdad, por tu justicia.
Y no entres en juicio con tu siervo;
porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.
Porque ha perseguido el enemigo mi alma;
ha postrado en tierra mi vida.
Hazme oír por la mañana tu misericordia,
porque en ti he confiado.
Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios;
tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.
Comentario y reflexión
El Salmo 143 es el séptimo y último salmo penitencial. Reconoce que nadie es justo ante Dios y suplica su guía y misericordia, pidiendo ser conducido por el buen Espíritu.