Salmo 27

El Señor es mi luz y mi salvación

El Señor es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Una cosa he demandado al Señor, ésta buscaré: que esté yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor, y para inquirir en su templo. Espera en el Señor; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera en el Señor.

Comentario y reflexión

El Salmo 27 combina una profunda confianza en Dios con el anhelo de habitar siempre en su presencia. Es un salmo de valentía espiritual que concluye con la exhortación a esperar en el Señor.