Salmo 31
En ti, Señor, he confiado
En ti, oh Señor, he confiado; no sea yo confundido jamás;
líbrame en tu justicia.
Inclina a mí tu oído, líbrame pronto;
sé tú mi roca fuerte y fortaleza para salvarme.
En tu mano encomiendo mi espíritu;
tú me has redimido, oh Señor, Dios de verdad.
Mas yo en ti he confiado, oh Señor;
dije: Tú eres mi Dios.
En tu mano están mis tiempos.
Comentario y reflexión
El Salmo 31 contiene las palabras que Jesús pronunció en la Cruz: «En tus manos encomiendo mi espíritu». Es una súplica intensa que expresa total abandono en Dios.