Salmo 63
Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré
Dios, Dios mío eres tú;
de madrugada te buscaré;
mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,
en tierra seca y árida donde no hay aguas.
Para ver tu poder y tu gloria,
así como te he mirado en el santuario.
Porque mejor es tu misericordia que la vida;
mis labios te alabarán.
Está mi alma apegada a ti;
tu diestra me ha sostenido.
Comentario y reflexión
El Salmo 63 es una de las más intensas expresiones de sed de Dios en toda la Escritura. El alma que busca a Dios de madrugada encuentra que su misericordia es mejor que la vida misma.