Salmo 68

Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos

Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, y huyan de su presencia los que le aborrecen. Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada. Dios hace habitar en familia a los desamparados; saca a los cautivos a prosperidad. Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres. Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; exaltad al que cabalga sobre los cielos.

Comentario y reflexión

El Salmo 68 es uno de los salmos más grandiosos, describiendo la marcha triunfal de Dios desde el Sinaí hasta Sion. San Pablo aplica el verso sobre la cautividad a la ascensión victoriosa de Cristo.