Salmo 29
Tributad al Señor, hijos de Dios
Tributad al Señor, oh hijos de los poderosos,
dad al Señor la gloria y el poder.
Dad al Señor la gloria debida a su nombre;
adorad al Señor en la hermosura de la santidad.
Voz del Señor sobre las aguas;
el Dios de gloria truena.
Voz del Señor con potencia;
voz del Señor con gloria.
El Señor se sienta como rey para siempre.
Comentario y reflexión
El Salmo 29 es un himno grandioso que celebra la majestad de Dios manifestada en la tormenta. Siete veces resuena la «voz del Señor», revelando su poder soberano sobre la creación.