Salmo 39

Yo dije: Atenderé a mis caminos

Yo dije: Atenderé a mis caminos, para no pecar con mi lengua; guardaré mi boca con freno, en tanto que el impío esté delante de mí. Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno. Señor, hazme saber mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuán frágil soy. Oye mi oración, oh Señor, y escucha mi clamor. No calles ante mis lágrimas.

Comentario y reflexión

El Salmo 39 es una meditación sobre la brevedad de la vida humana y la fragilidad del hombre ante Dios. Combina la resignación con un clamor conmovedor por la misericordia divina.